De varias experiencias personales decidí esta
mañana buscar por internet el significado de personas tóxicas, ya con
anterioridad lo había leído pero sin prestar mucha atención. Pero los
acontecimientos recientes en mi vida me impulsaron hoy a buscar más información
sobre esto.
Revisando por Google la primera referencia que
encontré es un escrito en un blog llamado PsicoTip, muy buen artículo sobre el
tema así que dando los respectivos créditos aquí se los transcribo.
“Todos conocemos a alguien que siempre está hablando de cosas negativas,
que no acepta opiniones, que no escucha, que no sabe reconocer tus logros, que
puede ser hiriente, agresivo y se exalta con facilidad cuando no se le da la
razón. ¿Qué, sabes de quien te estoy hablando? Normalmente, después de estar
con estas personas nos sentimos cansados, con poca energía, de mal humor, a
veces con dolor de cabeza…Si has reconocido a alguien de tu entorno, tienes que
saber que se trata de una “persona
tóxica”.
Todos tenemos personas de este tipo a nuestro alrededor, por desgracia aparecen sin que nos demos cuenta, puede ser tu amigo, jefe, pareja o hermanos. Lo que en realidad es tóxico, es su comportamiento y sus actitudes, pero en psicología se conocen como “personas tóxicas”. Conozcámoslas un poco mejor.
Existen varios tipos de comportamientos tóxicos, pero los más comunes son dos; los que hemos comentado antes: hirientes, agresivos, que no se alegran de nada bueno que nos pase, ofensivos, aunque siempre por nuestro bien está claro; o bien todo lo contrario: son pasivos, necesitan de nuestra ayuda constantemente, intentan mostrar lástima, soledad y que están desvalidos. Aunque éstos últimos parecen más inocentes que los anteriores, no os dejéis engañar, la toxicidad es la misma.
En el primer caso, encontramos a personas que en su interior solo hay negatividad, resentimiento, envidia, celos, frustración…y su forma de gestionarlo es provocando en los demás esa sensación de inferioridad. En el segundo caso, hablamos de personas que están vacías emocionalmente e intentan llenar ese vacío emocional con nuestra amistad, amor y compañía. Este tipo de personas desgastan muchísimo, porque cogen tu energía, tu ilusión y motivación de la que ellos carecen. Y toda esa energía al final es malgastada con pensamientos derrotistas. Estas características a la larga pueden terminar en patología.
Es importante saber reconocer a este tipo de personas, para evitar que sus actitudes nos afecten o simplemente para alejarnos de ellas. Por desgracia la vida nos impone a estas personas y aparecen donde menos te lo esperas y sin darte cuenta.
Pero, ¿Qué podemos hacer?
Una vez hayamos detectado a estas personas, básicamente tenemos que saber que se las controla quitándoles su poder, esto se hace:
· Evitándolas
· Escapando de ellas
· No permitiéndoles acceso a nuestra intimidad
· Abstraerse mentalmente de su presencia y comportamientos (cuando se detecta un comportamiento tóxico no hacer caso, no darle importancia, no ofenderse…).
Pero, ¿y qué pasa si nos toca convivir con esa persona?
Veamos algunas técnicas para desarmar a estas personas:
· Tenemos que evitar al máximo el contacto personal con ellos. Hoy en día con las nuevas tecnología es más complicado, pero tenemos que esforzarnos.
· La forma de neutralizar a una persona tóxica, es la amabilidad y las actitudes positivas (aunque cueste), si perciben que a pesar de sus continuos ataques nos mantenemos en nuestro sitio y con una actitud positiva frenará esas conductas. Tenemos que tener claro que estas personas prueban nuestros límites y hasta donde estamos dispuestos a ceder, si marcamos unos límites claros que no sean franqueables, los aprenderá.
· Prepararse mentalmente. Parece una tontería, pero si tú te preparas mentalmente antes de estar con una persona tóxica, evitaras sentirte tan mal, porque sabrás a lo que te expones. Así que fuerza y una gran sonrisa.
· Di las cosas claras. Se pueden decir las cosas de forma clara y asertiva, es decir, sin herir a nadie. Si explicas con ejemplos o con buenos modales lo que estás dispuesto a aguantar y lo que no, la otra persona no podrá rebatir nada. Recuerda, los límites los pones tú, porque si no, los pondrán los demás.
· Muchas veces, las personas tóxicas no saben que lo son, así que si no son avisados sobre sus conductas destructivas, acaban contaminando todo el entorno. Por lo tanto, en cuanto detectes a una persona tóxica, hazle saber que no estarás dispuesto a tolerar ciertas cosas. Si lo haces desde un inicio aprenderá tus limites, si te esperas “a que cambie” será tarde…
Finalmente, solo me queda añadir una última cosa. Es importante realizar autorreflexión y autocrítica a menudo, porque quizás si no conocemos a ninguna “persona tóxica”, o bien tenemos mucha suerte y sabemos elegir muy bien a los que nos rodean, o bien los tóxicos somos nosotros…”
¿Interesante no?, bueno ya saben que deben salir corriendo cuando se consigan a alguien así, el desgaste que queda de esto es enorme, se los digo por experiencia, no vale la pena.
Todos tenemos personas de este tipo a nuestro alrededor, por desgracia aparecen sin que nos demos cuenta, puede ser tu amigo, jefe, pareja o hermanos. Lo que en realidad es tóxico, es su comportamiento y sus actitudes, pero en psicología se conocen como “personas tóxicas”. Conozcámoslas un poco mejor.
Existen varios tipos de comportamientos tóxicos, pero los más comunes son dos; los que hemos comentado antes: hirientes, agresivos, que no se alegran de nada bueno que nos pase, ofensivos, aunque siempre por nuestro bien está claro; o bien todo lo contrario: son pasivos, necesitan de nuestra ayuda constantemente, intentan mostrar lástima, soledad y que están desvalidos. Aunque éstos últimos parecen más inocentes que los anteriores, no os dejéis engañar, la toxicidad es la misma.
En el primer caso, encontramos a personas que en su interior solo hay negatividad, resentimiento, envidia, celos, frustración…y su forma de gestionarlo es provocando en los demás esa sensación de inferioridad. En el segundo caso, hablamos de personas que están vacías emocionalmente e intentan llenar ese vacío emocional con nuestra amistad, amor y compañía. Este tipo de personas desgastan muchísimo, porque cogen tu energía, tu ilusión y motivación de la que ellos carecen. Y toda esa energía al final es malgastada con pensamientos derrotistas. Estas características a la larga pueden terminar en patología.
Es importante saber reconocer a este tipo de personas, para evitar que sus actitudes nos afecten o simplemente para alejarnos de ellas. Por desgracia la vida nos impone a estas personas y aparecen donde menos te lo esperas y sin darte cuenta.
Pero, ¿Qué podemos hacer?
Una vez hayamos detectado a estas personas, básicamente tenemos que saber que se las controla quitándoles su poder, esto se hace:
· Evitándolas
· Escapando de ellas
· No permitiéndoles acceso a nuestra intimidad
· Abstraerse mentalmente de su presencia y comportamientos (cuando se detecta un comportamiento tóxico no hacer caso, no darle importancia, no ofenderse…).
Pero, ¿y qué pasa si nos toca convivir con esa persona?
Veamos algunas técnicas para desarmar a estas personas:
· Tenemos que evitar al máximo el contacto personal con ellos. Hoy en día con las nuevas tecnología es más complicado, pero tenemos que esforzarnos.
· La forma de neutralizar a una persona tóxica, es la amabilidad y las actitudes positivas (aunque cueste), si perciben que a pesar de sus continuos ataques nos mantenemos en nuestro sitio y con una actitud positiva frenará esas conductas. Tenemos que tener claro que estas personas prueban nuestros límites y hasta donde estamos dispuestos a ceder, si marcamos unos límites claros que no sean franqueables, los aprenderá.
· Prepararse mentalmente. Parece una tontería, pero si tú te preparas mentalmente antes de estar con una persona tóxica, evitaras sentirte tan mal, porque sabrás a lo que te expones. Así que fuerza y una gran sonrisa.
· Di las cosas claras. Se pueden decir las cosas de forma clara y asertiva, es decir, sin herir a nadie. Si explicas con ejemplos o con buenos modales lo que estás dispuesto a aguantar y lo que no, la otra persona no podrá rebatir nada. Recuerda, los límites los pones tú, porque si no, los pondrán los demás.
· Muchas veces, las personas tóxicas no saben que lo son, así que si no son avisados sobre sus conductas destructivas, acaban contaminando todo el entorno. Por lo tanto, en cuanto detectes a una persona tóxica, hazle saber que no estarás dispuesto a tolerar ciertas cosas. Si lo haces desde un inicio aprenderá tus limites, si te esperas “a que cambie” será tarde…
Finalmente, solo me queda añadir una última cosa. Es importante realizar autorreflexión y autocrítica a menudo, porque quizás si no conocemos a ninguna “persona tóxica”, o bien tenemos mucha suerte y sabemos elegir muy bien a los que nos rodean, o bien los tóxicos somos nosotros…”
¿Interesante no?, bueno ya saben que deben salir corriendo cuando se consigan a alguien así, el desgaste que queda de esto es enorme, se los digo por experiencia, no vale la pena.



Comentarios
Publicar un comentario